La Unión Europea estudia prohibir los aparatos eléctricos y electrodomésticos que consumen energía.
04/06/2008
Europa quiere poner el freno definitivo al cambio climático.
Europa quiere poner el freno definitivo al cambio climático. Ahora, la Unión Europea se centra en aquellos aparatos eléctricos menos eficientes desde el punto de vista energético o, incluso, menos necesarios, como los calefactores con los que muchos bares y restaurantes de países como Francia, Bélgica, Italia o España tratan de caldear sus terrazas. Estos calefactores, cuyo uso se ha intensificado con la aplicación de leyes cada vez más restrictivas respecto al consumo del tabaco, parecen tener los días contados. El nuevo documento que está preparando la Comisión Europea prohibirá aquellos equipos de mayor consumo energético, para evitar el despilfarro, lo que incluirá también algunos electrodomésticos, aún sin precisar.
En el caso español, esta nueva normativa comunitaria no tendrá especial repercusión. El nuevo Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (Rite) establece que la climatización de espacios abiertos sólo podrán realizarse mediante el uso de energías renovables o residuales, una condición que no cumplen la mayoría de estos calefactores. Sin embargo, este reglamento afecta únicamente a instalaciones de nueva construcción, sin efecto retroactivo. En el caso de los electrodomésticos, la mayor parte de los aparatos disponen ya de un etiquetado energético (de la A a la G), que permite al usuario elegir el producto más eficiente. También se están realizando iniciatiavas para animar a los consumidores a sustituir sus viejos electrodomésticos, como el Plan Renove.
Según la Asociación Nacional de Electrodomésticos de Gama Blanca (Anfel), la mayoría de los electrodomésticos que se fabrican actualmente disponen de un etiquetado de clase A. La asignatura pendiente la constituyen las secadoras, en su mayoría con calificaciones B y F.